880 resultados se encontraron para «Campamento de Prisioneros Isla Dawson»


Coplas de El Yopo

Canción de:
Desconocido. Canción tradicional venezolana. Popularizada en Chile por Isabel y Ángel Parra
Testimonio de:
Carlos Muñoz
Experiencia en:
« Esta canción era interpretada con mucha pasión por un compañero de apellido Saavedra (si recuerdo bien). En típica tradición de la cultura popular esto le valió el sobrenombre de ‘El Yopo’ (también ‘chopo’). El tema era conocido en Chile, interpretado por Ángel e Isabel Parra, con nombres  como “cimas del folklore venezolano” o “Coplas Venezolanas”. Esta fue una de las canciones más populares. Se interpretaba en muchos de nuestros eventos musicales. También se cantaba en Ritoque y Puchuncaví. »
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« Campamento de Prisioneros, Tres Álamos »
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La salamanca

Canción de:
Arturo Dávalos
Testimonio de:
Luis Cifuentes Seves
Experiencia en:
Campamento de Prisioneros Chacabuco, enero - febrero de 1974
« La salamanca es una salamandra que habita en cuevas en el norte argentino. Por extensión, también es la cueva. En esta canción, el autor hace de la salamanca el lugar donde ocurre un aquelarre. »
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« Campamento de Prisioneros Chacabuco »
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Échame a mí la culpa

Canción de:
José Ángel Espinoza, alias Ferrusquillo
Testimonio de:
Marcia Scantlebury
Experiencia en:
« Siempre me conmovieron las canciones mexicanas. Y una de ella en especial. Por eso, mientras compartía una celda con Miriam, una chica joven de las Juventudes Comunistas que la DINA había detenido panfleteando en la calle, matábamos las horas en forma organizada para no dejarnos llevar por la depresión y la angustia de un destino que no conocíamos. »
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« Campamento de Prisioneros Cuatro Álamos »
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Capitán, el rumbo es una isla errante

Canción de:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
« Esta canción fue dedicada a Óscar Castro, a quien tuve la suerte de conocer en 1975 en Puchuncaví. Con su experiencia teatral - Óscar ya era un actor bastante conocido antes de caer detenido - se integró de lleno al trabajo cultural que nosotros habíamos organizado en el así llamado “Campo de Melinka”, donde todos los viernes se presentaba el espectáculo de los presos. »
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« Campamento de Prisioneros Melinka, Puchuncaví. »
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Curas y milicos

Canción de:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
« No quiero exagerar, pero el Campo de Melinka llegó a funcionar no solo como fábrica de artesanía y sala de espectáculos, sino que hasta de universidad. Todos los días se daban clases de idiomas, de astronomía, de artes plásticas, de medicina o literatura. Se construían hornos solares. Se ofrecían charlas de aracnología. Se desarrollaban programas de alfabetización. »
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« Campamento de Prisioneros Melinka, Puchuncaví. »
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El hombre que se convirtió en animal

Canción de:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
« Compuse esta canción poco después de haber leído La metamorfosis de Franz Kafka, que era uno de esos libros que circulaban por el Campo de Melinka de mano en mano y de cabaña en cabaña. Me imagino que no necesito decir quién es el metamorfoseado del cual aquí se habla. Por razones de seguridad estos versos sólo se cantaron en voz baja y ante un público selecto de presos políticos. »
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« Campamento de Prisioneros Melinka, Puchuncaví »
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Tres canciones indias

Canción de:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
« Desde nuestro traslado de Tres Álamos a Puchuncaví en abril de 1975 existía un grupo de presos dándole vueltas a la idea de presentar un espectáculo poético-teatral sobre la historia de las culturas americanas y su exterminio bajo la dominación ibérica. Yo me uní a ellos ofreciendo mis servicios de cantautor e intérprete, y fui recibido con los brazos abiertos. »
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« Campamento de Prisioneros Melinka, Puchuncaví »
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Amor

Canción de:
Sergio Vesely (música); Guillermo Núñez (letra)
Testimonio de:
Sergio Vesely
« Esta canción está basada en un poema escrito en el Campo de Prisioneros de Puchuncaví por Guillermo y dedicado a su compañera Soledad. De todas las canciones que hice estando preso esta es la única que no lleva letra mía. El motivo es muy humano y sencillo: Guillermo se me acercó un día para preguntarme si podía ponerle música a unos versos que él había escrito para cantarlos a su amada la próxima vez que ella viniera a visitarlo. A mí la idea me pareció tan original y me gustó tanto que decidí ayudarle. Tomé la hoja de papel con el poema, me lo llevé a mi celda en una de las cabañas vecinas y después de leerlo y releerlo varias veces me puse a componer esta canción. Es una pena, pero no me acuerdo si Soledad llegó a oírla alguna vez. »
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« Campamento de Prisioneros Melinka, Puchuncaví »
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Cueca punteada de un solidario

Canción de:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
« Es cierto que la dura experiencia de la tortura y la prisión nos unificó y a ratos hasta logró generar fuertes lazos de amistad entre los detenidos. Pero, para no idealizar tanto los hechos, hay que decir que no todo era amistad y solidaridad entre los presos políticos. Los partidos de izquierda siguieron cultivando sus luchas ideológicas al interior de los presidios y, en el peor de los casos, contribuyeron a empeorar la de por sí maloliente atmósfera de los cautiverios. Si la constelación política de los habitantes era explosiva, la vida al interior de una celda podía convertirse en un martirio psíquico igual o peor que las torturas físicas. Había sectarismo y desconfianza, y eran pocas las personas con las cuales uno podía conversar sobre temas personales sin temor a que todo el partido lo supiera al día siguiente. Las debilidades no se aceptaban. »
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« Campamento de Prisioneros Melinka, Puchuncaví. »
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El rey Ñaca Ñaca

Canción de:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
« “Ñaca-ñaca” era una interjección que usabámos en el Campo de Melinka toda vez que queríamos ilustrar y ridiculizar un pensamiento negro que se nos pasaba por la mente. Quizás por eso nos pareció ser el nombre ideal para bautizar al muñeco de papel maché que hacía el rol de rey malo en las historias de títeres que presentábamos a los niños que venían a visitar a los padres cautivos, con el propósito de distraerlos un poco.  Pero no solo allí tenía Ñaca-Ñaca un rol importante. El muñeco de papel fue tomado prestado para desempeñar el rol de “actor principal” en uno de los actos culturales que solíamos realizar los presos cada viernes.  Actos a los cuales, valga decirlo, sólo asistían cautivos y guardias armados. Era un “Show de los Presos”  lleno de fantasía. »
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« Campamento de Prisioneros Melinka, Puchuncaví »
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