894 resultados se encontraron para «El cautivo de Til Til»


Himno Nacional de Chile

Canción de:
Eusebio Lillo y Ramón Carnicer
Testimonio de:
Sergio Vesely
« En el Campo de Prisioneros de Puchuncaví existía un régimen diario parecido al de los regimientos. En una ceremonia ridícula se izaba la bandera por la madrugada y se arriaba al atardecer.  »
[...]
« Nosotros llegábamos marchando y cantando himnos militares al sitio donde estaba ubicado el mástil, y cuando se nos daba la orden teníamos la obligación de entonar el Himno Nacional. »
[Lee testimonio completo]

Por qué llora la tarde

Canción de:
Antônio Marcos. Popularizada en Chile por Claudio Reyes
Testimonio de:
Carolina Videla
Experiencia en:
« Mi período de prisión política se dio en el último año de la dictadura después que había ganado el No. Salí en libertad por “falta de méritos”, luego de un año y medio de presidio. »
[...]
« Cautivo, Salvador »
[Lee testimonio completo]

Hoy fue día de visitas

Canción de:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
Experiencia en:
« El día de visitas era un día excepcional  que  rompía con la rutina monótona de todos los demás días de la semana. Esta canción la compuse en la Cárcel de Valparaíso, donde la canté innumerables veces  acompañado por mi querido y recordado compañero de celda: el músico porteño Antonio Suzarte. »
[...]
« hizo explotar en llanto a un cautivo, »
[Lee testimonio completo]

Pa’ cantar de un improviso

Canción de:
Violeta Parra
Testimonio de:
Claudio Enrique Durán Pardo (aka Quique Cruz)
« Hicimos un cuatro venezolano de un gran palo que yacía apegado a una de las murallas del “rancho” donde comíamos. »
[...]
« Después de mucho trabajo, ayuda y dedicación construimos el cuatro de ese palo, con otro prisionero que sabía algo de lutería.  Por fin un Cuatro flamante y cautivador  y cautivo, para cantarle a las trescientas almas de Puchuncaví. »
[Lee testimonio completo]

Quena cautiva

Canción de:
Claudio Enrique Durán Pardo (alias Quique Cruz)
Testimonio de:
Claudio Enrique Durán Pardo
Experiencia en:
Campamento de Prisioneros, Tres Álamos, septiembre - diciembre de 1975
« A los nueve años descendió en mis manos una quena, resplandeciente frágil y cantora. Mi pasión por ella fue instantánea, más bien, fue la quena la que me eligió para que yo la entonara.  Cinco años más tarde, a mis 14 años ya me había convertido en el quenista de un cuarteto en la zona de San Antonio. »
[...]
« Quizás algunos de los que estaban conmigo acordarán, que en las tardes, casi al ocaso, hacía cantar la quena en el campo de concentración de Tres Álamos. Los guardias, lacónicos, me miraban desde las torres y no podían descifrar ese contraband de símbolos que, impulsados por el viento, volaban libres a los oídos cautivos del “Pabellón de la Mujeres”. »
[Lee testimonio completo]

Volver, volver, volver

Canción de:
Vicente Fernández
Testimonio de:
Jorge Montealegre Iturra
« En las presentaciones artísticas chacabucanas, Hugo Peñaloza cantaba tangos, entre ellos “Volver”, de Gardel y Le Pera. Arrancaba risas autoirónicas cuando entonaba “que veinte años no es nada”, en una situación de  incertidumbre en la que nadie sabía cuánto tiempo iba a estar preso. Lo cantó también durante la despedida de un grupo de compañeros que salían en libertad. »
[...]
« Entonces, cuando actuaba en el escenario del campo de prisioneros interpretaba la canción con picardía y humor negro. No solo por la posibilidad de regresar a la prisión sino por la gestualidad que hacía cuando entonaba “Voy camino a la locura y aunque todo me tortura…”. En ese momento todo el público cautivo se reía de un verso que ahí resultaba cómico y también osado: la palabra “tortura” estaba cargada de denuncia y marcaba la historia inmediatamente previa a Chacabuco. »
[Lee testimonio completo]

Se escucha muy lejos

Canción de:
Creación colectiva
Testimonio de:
Ignacio Puelma
Experiencia en:
« El ruido del mar lo traía el viento y traspasaba las cabañas del Campo de Prisioneros de Ritoque. Era la música cotidiana que el océano nos regalaba. Atrás habían quedado los centros de tortura, los tormentos más crueles parecían lejanos, esa percepción ayudaba a reconstruirnos. Ritoque, Puchuncaví, Tres Álamos y otros centros masivos de prisioneros eran lugares bullentes de actividad. Pese a las carencias y el hecho mismo de estar en prisión, por todos lados brotaba movimiento: cursos, artesanías, deporte, debates, ajedrez, teatro, literatura, cantos… en fin, palpitaba la vida después de las peores pesadillas vividas. Volver a ellas siempre era una posibilidad, tal es así que varios de los nuestros volvieron a centros de tortura de la DINA. »
[...]
« Nuestro grupo continuó con temas nuevos su repertorio, entre ellos los de un poco conocido Silvio Rodríguez. Algunos días después, mientras me aseaba en el baño del Campo, un dirigente político, a quien respetaba y aún lo hago, me dijo en tono solemne: “Compañero Puelma, con esa música no se hace resistencia.” Sentí entonces que nuestro canto era cautivo, pero que despertara sospecha revelaba que además era cautivante. »
[Lee testimonio completo]

Y con brotes de mi siembra

Canción de:
Andrés Rivanera (letra) y Eugenio Moglia (música). Popularizada por Los Moros y Jorge Yañez.
Testimonio de:
Guillermo Orrego Valdebenito
« En Chacabuco existían dos teatros: uno muy hermoso que tenía relación con la antigua oficina salitrera, donde se dice (equivocadamente) que actuó Caruso, y otro que estaba al interior del campo. En este último teatro, los domingos en la noche, aproximadamente a las 20 horas, se celebraba un show, con la única participación de los prisioneros políticos y la presencia de la guardia de seguridad del campo, por expresa invitación del Consejo de Ancianos, entidad representativa de los compañeros cautivos. »
[Lee testimonio completo]

Himno de Puchuncaví

Canción de:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
« Pocas semanas antes de ser trasladado a la Cárcel de Valparaíso, donde se me haría un consejo de guerra por diversas supuestas infracciones a la Ley de Seguridad Interior del Estado y a otras disposiciones militares vigentes durante el estado de sitio, compuse una canción que yo mismo denominé himno, dado que el objetivo era que se cantara en grupo al término de nuestros Actos Culturales de los días viernes. La canción está concebida de tal forma que podía ser cantada por todos los detenidos, independientemente de su filiación política. La única forma de fortalecer la unidad de los detenidos era tomar conciencia del hecho de que todos estábamos compartiendo la misma suerte. »
[...]
« A partir del relato de otros prisioneros del mismo período, sabemos que el “Himno de Puchuncaví” se siguió cantando al interior del campo de detención -tanto en el acto cultural de los viernes como en la vida cotidiana de los cautivos- aun con posterioridad mi traslado a la Cárcel de Valparaíso. »
[Lee testimonio completo]

Dicen que la patria es (Canción de soldados)

Canción de:
Chicho Sánchez Ferlosio
Testimonio de:
Sergio Reyes Soto
Experiencia en:
« Este canto, como muchos, no fueron cautivos en absoluto. La canciones revolucionarias que se interpretaban tras rejas nos daban un sentido de libertad. "Dicen que la patria es" (o "Canción de soldados") la introdujo a Chile Rolando Alarcón, luego Quilapayún. »
[Lee testimonio completo]