Lili Marlene

Canción de:
Hans Leip
Testimonio de:
Renato Alvarado Vidal
Experiencia en:

Cuando llegaba la hora del diario ritual de bajar la bandera en el campo Melinka, los presos debían primero formar en un patio y luego marchar en columna hacia el sitio en donde se ubicaba el mástil.

Esta maniobra se realizaba cantando al compás, para luego volver a formar y volver a cantar, ahora el Himno Nacional, mientras el estandarte patrio descendía para pasar la noche a buen recaudo.

Un día estaba yo atendiendo a una madre con su pequeño hijo en la enfermería del campo cuando llegó la hora de este ceremonial. Naturalmente, continué la atención e ignoré la formación. Terminaba ya de dar a la madre las últimas indicaciones de tratamiento cuando escuché aproximarse la columna en marcha.

Para llegar a su destino, los marchantes debían pasar junto a la cabaña de la enfermería, es decir a escasos centímetros de donde me encontraba. La columna se acercaba cantando “Lili Marlene”.

Pedí a la madre que esperase un momento, que se estuviesen quietos. Agaché la cabeza, cerré los ojos y escuché, sólo escuché, esos pasos que se acercaban, crecían, estremecían el suelo, pasaban junto a mí y se alejaban y dejaban flotando su canto en que la fiel Lili Marlene seguía esperándome bajo la luz del solitario farol, fuera del portón del cuartel.


Publicado: 26 abril 2020


Frente al cuartel,
delante del portón,
había una farola,
y aún se encuentra allí.
Allí volveremos a encontrarnos,
bajo la farola estaremos.
Como antes, Lili Marlene.

Nuestras dos sombras
parecían una sola.
Nos queríamos tanto
que daba esa impresión.
Y toda la gente lo verá,
cuando estemos bajo la farola.
Como antes, Lili Marlene.

Pronto llama el centinela
"Están pasando revista
Esto te va a costar tres días"
Camarada, ya voy
Entonces nos decíamos adiós
Me habría ido encantado contigo
Contigo, Lili Marlene.

Ella conocía tus pasos
tu elegante andar
todas las tardes ardía
aunque ya me había olvidado
Y si me pasara algo
¿Quién se pondría bajo la farola
Contigo?, Lili Marlene.

Desde el espacio silencioso
Desde las tierras de la tierra
Me mantienen como en un sueño
tus adorables labios.
Cuando la niebla nocturna se arremoline
yo estaré en la farola
Como antes, Lili Marlene.