Himno a la alegría

Autor:
original de Friedrich von Schiller (letra) y Ludwig van Beethoven (música). Versión libre en español de Amado Regueiro Rodríguez, aka Orbe (letra) y Waldo de los Ríos (música), popularizada en Chile por Miguel Ríos.
Testimonio de:
Renato Alvarado Vidal

Amado Regueiro Rodríguez, aka Orbe (letra) y Waldo de los Ríos (música), popularizada por Miguel Ríos.

Érase una vez un lobito bueno…Ah no. Ésa es otra historia.

Érase una vez un preso político en Chile. Éste era un prisionero de muy mala conducta. Había protagonizado – y sido castigado por ello – un intento de fuga (fue sólo un malentendido) y una huelga médica (era médico) entre otras malandanzas. Él y Arturo eran los encargados de actualizar y presentar a sus compañeros de presidio un mapa de Vietnam, manteniéndolos informados del avance de la liberación.

El asunto es que había conocido todos los calabozos de la dictadura, desde el hoyo bajo la escala del sótano de Conrado Pacheco en Tres Álamos, hasta los cajones de “la torre” de Villa Grimaldi; de allí venía ahora de vuelta y estaba siendo introducido en una celda de la DINA en el pabellón Cuatro Alamos.

Por primera vez en muchos días tenía delante una ventana, cierto que sólidamente enrejada y que permitía ver sólo un muro gris enfrente a ella, pero igual era una ventana y él no dejaba de mirar a través de ella mientras le quitaban la cadena que ataba sus manos. Una vez que lo dejaron solo y que recuperó el uso de sus manos, lo primero que hizo fue abrir esos vidrios y entonces entraron juntos el tibio aire del otoño santiaguino y el Himno a la Alegría, entonado por los prisioneros del vecino pabellón en libre plática.

…..Escucha hermano la canción de la alegría…..

Y claro que la escuché, y la canté. Yo canto pésimo: una vez, en el campo de Puchuncaví, entre 320 cantantes notaron que yo desafinaba la Canción Nacional. Pero en ese momento canté, me uní con todas mis ganas al coro de mis compañeros, y canté, canté toda mi alegría de seguir vivo y en pie.


Publicado: 24 octubre 2015


Escucha, hermano,
la canción de la alegría
y el canto alegre del que espera
un nuevo día.
Ven, canta, sueña cantando,
vive soñando el nuevo sol
en que los hombres
volverán a ser hermanos.

Si en tu camino sólo existe la tristeza
y el llanto amargo
de la soledad completa,
ven, canta, sueña cantando,
vive soñando el nuevo sol
en que los hombres
volverán a ser hermanos.

Si es que no encuentras
la alegría en esta tierra,
búscala, hermano, más allá
de las estrellas.

Ven, canta, sueña cantando,
vive soñando el nuevo sol
en que los hombres
volverán a ser hermanos.