3 resultados se encontraron para «Jaime Dávalos»


Tonada del viejo amor

Canción de:
Eduardo Falú y Jaime Dávalos
Testimonio de:
Luis Cifuentes Seves
Experiencia en:
Campamento de Prisioneros Chacabuco, noviembre de 1973 - febrero de 1974
« El conjunto Los de Chacabuco, fundado y dirigido por Ángel Parra, montó esta zamba* de Falú y Dávalos, y la interpretó en el show semanal del campo. »
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« Eduardo Falú y Jaime Dávalos »
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La salamanca

Canción de:
Arturo Dávalos
Testimonio de:
Luis Cifuentes Seves
Experiencia en:
Campamento de Prisioneros Chacabuco, enero - febrero de 1974
« La salamanca es una salamandra que habita en cuevas en el norte argentino. Por extensión, también es la cueva. En esta canción, el autor hace de la salamanca el lugar donde ocurre un aquelarre. »
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« Arturo Dávalos »
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Se escucha muy lejos

Canción de:
Creación colectiva
Testimonio de:
Ignacio Puelma
Experiencia en:
« El ruido del mar lo traía el viento y traspasaba las cabañas del Campo de Prisioneros de Ritoque. Era la música cotidiana que el océano nos regalaba. Atrás habían quedado los centros de tortura, los tormentos más crueles parecían lejanos, esa percepción ayudaba a reconstruirnos. Ritoque, Puchuncaví, Tres Álamos y otros centros masivos de prisioneros eran lugares bullentes de actividad. Pese a las carencias y el hecho mismo de estar en prisión, por todos lados brotaba movimiento: cursos, artesanías, deporte, debates, ajedrez, teatro, literatura, cantos… en fin, palpitaba la vida después de las peores pesadillas vividas. Volver a ellas siempre era una posibilidad, tal es así que varios de los nuestros volvieron a centros de tortura de la DINA. »
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« Ese mes del verano de 1975, no tan lejos, tenía lugar el Festival de la Canción de Viña del Mar. Nuestro campo, asimilable a una aldea costera, hizo lo propio. Así fue como los prisioneros organizamos el Festival de la Canción de Ritoque. Mi familia me había hecho llegar un guitarra. Improvisando, unos acordes me sonaron bien y creé con ellos una melodía. Era un material inicial. Armando, estudiante de medicina, quien era un buen guitarrista, aportó los arpegios y frases musicales con guiños al jazz. Manuel con su flauta dulce aportó un arreglo que sonaba interesante. Pedro, que bien sabía de percusión con su bongó puso el ritmo. Jaime escribió la letra de la canción. Finalmente, él y yo pusimos las voces. »
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