Pa’ cantar de un improviso

Canción de:
Violeta Parra
Testimonio de:
Claudio Enrique Durán Pardo (aka Quique Cruz)

Hicimos un cuatro venezolano de un gran palo que yacía apegado a una de las murallas del “rancho” donde comíamos.

Quería un cuatro venezolano, ya que Violeta Parra nos había enseñado que la música latinoamericana no tiene fronteras—ella tocaba el cuatro en sus canciones de una manera genial, la cual yo quería imitar.  Sus hijos Ángel Parra e Isabel Parra habían grabado una canción en el año 1970 encantadora y “pegajosa” que queríamos tocar: “Pa' cantar de un improviso” — tocarla sin cuatro no era lo mismo.

Después de mucho trabajo, ayuda y dedicación construimos el cuatro de ese palo, con otro prisionero que sabía algo de lutería.  Por fin un Cuatro flamante y cautivador  y cautivo, para cantarle a las trescientas almas de Puchuncaví.


Publicado: 23 diciembre 2014


Pa’ cantar de un improviso
se requiere buen talento,
memoria y entendimiento,
fuerza de gallo castizo.

Cual vendaval de granizo
han de florear los vocablos,
se ha de asombrar hasta el diablo
con tantas bellas razones
como en las conversaciones
entre San Pedro y San Pablo.

Por ser la primera vez
que en esta casa yo canto,
gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo.

Eres chiquita y bonita,
lástima que seas tan loca,
parecís guitarra vieja
que cualesquiera te toca.

Ayer cuando te quería
parecías un lucero
y ahora que ya no te quiero,
¡puchas, qué animal más fiero!

A la mujer del amigo
se la debe enamorar
porque ayudarle a querer,
es una obra ’e caridad.

Me gusta cantar muy fuerte
y que se escuche mi voz
pa’ que en el infierno sepan
que en la tierra hay un cantor.

Ya me voy, ya me voy yendo,
ya me despido cantando,
ya me despido llorando.