Canción de un hombre medio

Autor:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
Lugar y fecha:

En las discusiones políticas siempre se hablaba despectivamente de la clase media. Para los ideólogos marxistas presos, ese gran sector de la sociedad estaba apoyando mayoritariamente a la dictadura y era necesario revertir esa tendencia. No se trataba de un apoyo activo, sino más bien pasivo. Uno que consistía en bajar el moño y acomodarse bajo la dictadura.

En lo posible no ver, no oír y no decir nada que oliera a política. Existía un común acuerdo en que era necesario hacer algo para despertar a esa gente, y sólo había divergencias en cuanto a los métodos a utilizar para lograr tal fin, dependiendo de si el ideólogo era mirista, comunista, socialista o de cualquier otro partido o  grupúsculo. En esto, la prisión no significó ningún progreso.

El régimen diario de la Cárcel de Valparaíso te obligaba a pasar encerrado la mayor parte del día. Si yo tenía suerte y una guitarra me hacía compañía era posible que aquel encierro se convirtiera en una libertad transitoria, que duraba hasta que el gendarme descorría el pestillo a la mañana del día siguiente. Algo parecido debe haber pasado la noche en que compuse esta canción.

Me olvidé de mis preocupaciones y se me ocurrió pensar en un representante típico  de la clase media, algo sumiso y timorato, cantando modestamente unos versos en los que termina diciendo eso que tanto queríamos oír: “ahora me gustan los rojos.”


Publicado: 23 septiembre 2015


Pido permiso, presente,
yo soy don Nadie y vengo a conversar.
Se lo diré entonadito,
con ritmo suena bonito.
Pido permiso, presente,
yo soy don Nadie y vengo a conversar.

En esta patria se vieron
cosas extrañas hace un tiempo atrás.
Se lo diré entonadito,
con ritmo suena bonito.
Llegaron unos milicos,
corrieron bala, qué barbaridad.

Luego tiraron un bando
y juraron defender nuestra nación.
Se lo diré entonadito,
con ritmo suena bonito.
Y ahora que vengan dólares,
pa’ consolidar nuestra libertad.

Mire si no es mala pata,
voy de alpargata  y no puedo gritar.
Se lo diré entonadito,
con ritmo suena bonito.
Pusieron toque de queda
y aquí no hay guerra, qué fatalidad.

A usted le dicen que es blanco
y si dice que es negro lo mandan cambiar.
Se lo diré entonadito,
con ritmo suena bonito.
A usted lo toman por leso
y lo meten preso si empieza a tirar.

Yo no soy muy ubicado,
pero me huele que esto anda muy mal.
Se lo diré entonadito,
con ritmo suena bonito.
Uno que está disconforme,
si ve un uniforme se echa a volar.

Yo siempre fui demócrata,
chileno del medio y apolítico.
Se lo diré entonadito,
con ritmo suena bonito.
Ahora me gustan los rojos,
lo digo de reojo, pero es la verdad.

Pido permiso, presente,
yo soy don Nadie y vengo a conversar.