Himno de Puchuncaví

Autor:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely

Pocas semanas antes de ser trasladado a la Cárcel de Valparaíso, donde se me haría un consejo de guerra por diversas supuestas infracciones a la Ley de Seguridad Interior del Estado y a otras disposiciones militares vigentes durante el estado de sitio, compuse una canción que yo mismo denominé himno, dado que el objetivo era que se cantara en grupo al término de nuestros Actos Culturales de los días viernes. La canción está concebida de tal forma que podía ser cantada por todos los detenidos, independientemente de su filiación política. La única forma de fortalecer la unidad de los detenidos era tomar conciencia del hecho de que todos estábamos compartiendo la misma suerte.

A partir del relato de otros prisioneros del mismo período, sabemos que el “Himno de Puchuncaví” se siguió cantando al interior del campo de detención -tanto en el acto cultural de los viernes como en la vida cotidiana de los cautivos- aun con posterioridad mi traslado a la Cárcel de Valparaíso.

En la versión que he grabado para el álbum Documento (1986) integro una introducción instrumental, inspirada en la melodía de un himno que se cantó al interior de un campo de concentración en los primeros años del nazismo en Alemania. Se trata de “Die Moorsoldaten” (“Los soldados del lodo”), que cantaran durante las pesadas jornadas de trabajo los prisioneros del campo de concentración Burgermoor.


Publicado: 22 junio 2015


Desde los picos cordilleranos,
atravesando valles centrales,
tierras pampinas, tierras mojadas,
vienen llegando de todos lados.

Son como el brillo del cobre dorado,
piernas trenzadas, manos de arado,
hombres de sueños, cuerpos tallados,
vienen llegando de todos lados.

Andan buscando calles perdidas,
su voz descalza, cantos de vida,
tienen amores, no los olvidan,
vienen llegando de todos lados.

Hablan de historia y no tienen pasado,
piedra con piedra fueron forjados,
quieren ser viento, quieren ser agua,
vienen llegando de todos lados.