Reflexiones

Canción de:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely

La prisión me obligó a pensar mucho sobre mi pasado político, mi entrega total a una causa ideológica y sus consecuencias.

En esta canción (compuesta en el Campo de Detenidos de Puchuncaví y sólo cantada a mis amigos y compañeros de celda) reflexiono sobre mi rol de cantautor prisionero.


Publicado: 22 junio 2015


Entre todo lo que veo
lo que más dolor me da
es ver al hermano triste
falto de amor y de paz.
Y mi mente pasajera
como vuelo de gorrión
llora porque ya no vuela
y no se deja consolar.

¿Quién pudiera darle fuerza
a mi voz sin solución?
¿Quién tuviera la palabra
la visión de lo mejor?
Sufre el árbol malherido
sufro yo con mi dolor
el humano no se cansa
tiene seco el corazón.

Está el pájaro enjaulado
está el pescado en la red
pasa un mirador que mira
pero su ojo ya no ve.
Me parece que el humano
se acostumbra a la pared
olvidó el sueño soñado
olvidó el querer querer.

Donde nace un pensamiento
donde muere la razón
ahí se unirán los sueños
como trompos de cristal.
Al león por su gruñido
a la flor por su color
el poeta modelando
verso a verso su canción.

Hoy canta el macho a la hembra
canta el siervo a su señor
¿Quién comprende lo que digo
y hace bien la distinción?
No es lo mismo enamorado
que sumido labrador
aunque el canto sea el mismo
el uno vive, el otro no.

Tiempo que viene y no pasa
sombra muerta en un rincón.
Cantor solo con su canto
rueda que a rodar salió.
Nadie le amarre las manos
nadie le sople un pregón
nadie viole su silencio
nadie le afine la voz.