Zamba de mi esperanza

Canción de:
Luis H. Profili
Testimonio de:
Edgardo Carabantes Olivares

Horacio Carabantes Olivares, mi hermano, se encontraba detenido en enero de 1975 en el Regimiento Maipo de Valparaíso, junto a un grupo grande de prisioneras y prisioneros, todas y todos capturados por la DINA.

Un día un oficial se acercó al grupo y preguntó en tono desafiante, quién sabía cantar. Horacio, que desde niño cantaba con una hermosa voz, respondió diciendo: yo canto. El oficial lo conminó a hacerlo. Entonces mi hermano alzó su voz y cantó "Zamba de mi Esperanza".

Un mes después, el 20 de febrero de 1975, Horacio junto a otros y otras detenidas, desaparecía desde Villa Grimaldi, en Santiago, después de pasar por distintos centros de detención clandestinos. Recién había cumplido 22 años.

Algunos de los sobrevivientes han contado esta historia, destacando el gesto de Horacio, que en medio del contexto de interrogatorios y torturas, no se amilana y aprovecha la ocasión para dar a sus compañeras y compañeros una señal de esperanza.

Víctimas recordadas en este testimonio:


Publicado: 07 noviembre 2016


Zamba de mi esperanza
amanecida como un querer
sueño, sueño del alma
que a veces muere sin florecer.

Zamba, a ti te canto
porque tu canto derrama amor
caricias de tu pañuelo
que va envolviendo mi corazón.

Estrella, tú que miraste
tú que escuchaste mi parecer
Estrella, deja que cante
deja que quiera como yo sé.

El tiempo que va pasando
como la vida no vuelve más
el tiempo me va matando
y tu cariño será, será.

Hundido en horizontes
soy polvareda que al viento va
zamba, ya no me dejes
Yo sin tu canto no vivo más.

Estrella, tú que miraste
tú que escuchaste mi padecer
Estrella, deja que cante
deja que quiera como yo sé.