Las mañanitas

Autor:
Manuel M. Ponce
Testimonio de:
Beatriz Bataszew Contreras
Lugar y fecha:
Campamento de Prisioneros, Tres Álamos, diciembre 1974 - mayo 1976

Normalmente nosotras cantábamos cuando nos encerraban en la barraca, desde las 7 u 8 de la noche hasta las 8 o 9 de la mañana. A veces entraban las guardias pero no se quedaban. Era un acto nuestro.

Yo no me lo viví como alguien que hace un coro, sino como un espacio de encuentro, de diálogo y distensión, como una oportunidad de decir algo que se oyera. Una vez me encontré con una persona que vivía a una cuadra de Tres Álamos y me dijo que nos escuchaba. Para mí nunca fue “ya, vamos al taller de canto”.

A cada compañera que estaba de cumpleaños, antes de salir a la formación, se le cantaba “Las mañanitas” y se le entregaban regalos. Se juntaba el grueso de las compañeras y te cantaban. Yo pasé un cumpleaños en presidio. Los cumpleaños eran importantes para todas, porque estábamos vivas. Porque uno cumple cuando está viva.

Yo veo estas historias como actos de dignidad y de entereza, opuestas al concepto de memoria fragmentada como fin de la historia.


Publicado: 08 noviembre 2016


Estas son las mañanitas que cantaba el rey David.
Hoy por ser día de tu santo, te las cantamos a ti.

Despierta mi bien, despierta, mira que ya amaneció
ya los pajarillos cantan la luna ya se metió.

Qué linda está la mañana en que vengo a saludarte
venimos todos con gusto y placer a felicitarte.

El día en que tú naciste nacieron todas las flores
y en la pila del bautismo cantaron los ruiseñores.

Ya viene amaneciendo, ya la luz el día nos dio.
Levántate de mañana mira que ya amaneció.