Échame a mí la culpa

Autor:
José Ángel Espinoza, alias Ferrusquillo
Testimonio de:
Marcia Scantlebury
Lugar y fecha:

Siempre me conmovieron las canciones mexicanas. Y una de ella en especial. Por eso, mientras compartía una celda con Miriam, una chica joven de las Juventudes Comunistas que la DINA había detenido panfleteando en la calle, matábamos las horas en forma organizada para no dejarnos llevar por la depresión y la angustia de un destino que no conocíamos.

Ya que a Miriam también le gustaba la música, una de las actividades que habíamos planificado era cantar en la tarde. En un pedazo de papel higiénico yo le había copiado una estrofa de “Échame a mí la culpa”, para que la aprendiese y pudiésemos entonarla juntas.

Un día los gendarmes irrumpieron la celda abruptamente y se llevaron a Miriam. Luego la dejaron en libertad y apenas llegó a su casa, ella se puso en contacto con el padre José Aldunate, que atendía su parroquia. Le contó que me había visto muy torturada y que temía por mi vida. El sacerdote hizo contacto con mi familia que hasta entonces no sabía nada de mí.

Bastante atemorizados, mi madre y mi marido fueron a encontrarse con Miriam y el padre Aldunate. Tenían miedo de que fuese una trampa y llegaron al encuentro acompañados de Maximiliano, mi hijo de cuatro años y medio. Allí, Miriam les mostró una pequeña medallita de la Virgen de Lourdes que mis familiares no pudieron identificar como mía. Sin embargo, mi hijo la apuntó con certeza diciendo en su media lengua que la medallita me pertenecía: yo la había comprado con él en la puerta de la Iglesia de Santo Domingo.

Luego Miriam les pasó el papelito que yo le había dado con la letra de la canción y que ella había escondido en su corpiño antes de salir de Cuatro Álamos. Al revisarlo se produjo un intercambio de conjeturas porque pensaron que en esa letra podía haber un mensaje cifrado que significara echar la culpa a alguien que estuviese fuera del país, o algo parecido. Pero Miriam se mantuvo firme en que se trataba sólo de un torpedo para exorcizar el miedo y volar hacia sueños de amor y libertad. Mi familia se enteró así de que yo estaba viva y cantando.


Publicado: 28 agosto 2015


Sabes mejor que nadie que me fallaste
que lo que prometiste se te olvidó.
Sabes a ciencia cierta que me engañaste
aunque nadie te amara igual que yo.

Lleno estoy de razones pa' despreciarte
y sin embargo quiero que seas feliz.

Que allá en el otro mundo
en vez de infierno encuentres gloria
y que una nube de tu memoria
me borre a mí.

Dile a quien te pregunte que no te quise
dile que te engañaba, que fui lo peor
échame a mí la culpa de lo que pasa
cúbrete tú la espalda con mi dolor.

Y allá en el otro mundo
que en vez de infierno encuentres gloria
y que una nube de tu memoria
me borre a mí.