878 resultados se encontraron para «Canción de un hombre medio»


Canción de un hombre medio

Autor:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
Lugar y fecha:
« En las discusiones políticas siempre se hablaba despectivamente de la clase media. Para los ideólogos marxistas presos, ese gran sector de la sociedad estaba apoyando mayoritariamente a la dictadura y era necesario revertir esa tendencia. No se trataba de un apoyo activo, sino más bien pasivo. Uno que consistía en bajar el moño y acomodarse bajo la dictadura. »
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« Canción de un hombre medio »
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Canción de la semilla y la planta

Autor:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
« La historia de la semilla y la planta, de la cual forma parte esta canción, fue representada teatralmente durante la visita de familiares para entretener a nuestro público infantil. La fantasía no tenía límites cuando se trataba de encender una pequeña llama de esperanza en nuestros corazones. Con los escasos medios que teníamos a nuestra disposición, fabricamos disfraces de bufón, de jardinero, de sol, de payasos, y así salimos al encuentro de nuestros seres queridos ese día, para sorpresa de los uniformados, que nos miraban desde lejos sin entender nada de lo que estaba pasando. »
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Ve y díselo a la lluvia

Autor:
Clan 91
Testimonio de:
Eduardo Ojeda
« Teníamos un compañero que cantaba precioso. Se llamaba Peye y era estudiante de la Universidad Técnica del Estado. Yo no lo conocía pero después nos hicimos grandes amigos en el campamento Compingin de la isla. »
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« Formamos un grupo llamado Alfa 4, que se especializaba en canciones más modernas, tiradas a rock. Hacíamos tremendos shows. Era bien bonito porque cuando uno regresaba a la barraca se sentía artista. El Peye escribió una canción. Me acuerdo que me la mostró. Era medio tirada como para el Festival de Viña. »
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Himno a la alegría

Autor:
original de Friedrich von Schiller (letra) y Ludwig van Beethoven (música). Versión libre en español de Amado Regueiro Rodríguez, aka Orbe (letra) y Waldo de los Ríos (música), popularizada en Chile por Miguel Ríos.
Testimonio de:
Amelia Negrón
Lugar y fecha:
« Todos los preparativos se intensificaban para esa noche de miércoles. Iba a ser una noche diferente, nos habíamos organizado en secreto entre nosotras, pero más importante aún, nos habíamos organizado con los compañeros presos. No tengo claro si ellos habían aceptado la idea o nos la habían propuesto. A estas alturas ese detalle no es relevante. »
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« Y cantamos y cantamos: “El Himno de la Alegría”, “El Negro José”, “Palabras para Julia”, “No volveré” y seguimos cantando y cantando. Nosotras cantábamos una canción y los hombres, nuestros compañeros de presidio, más allá de los muros que nos separaban, nos respondían. Así, esa noche, cerca de la una de la madrugada, nos fuimos a acostar agotadas, roncas pero felices. Habíamos roto las cadenas, aún era posible pensar en la libertad. »
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Oración para que no me olvides

Autor:
letra de Óscar Castro; música de Ariel Arancibia González
Testimonio de:
Rosalía Martínez
Lugar y fecha:
Campamento de Prisioneros Cuatro Álamos, noviembre - diciembre de 1974
« Cuando Katia Chornik me contactó hace unos pocos años para pedirme que testimoniara sobre mi experiencia musical en prisión pensé que no tenía mucho que decir. Había pasado la mayor parte de mi detención en la DINA, en la casa de José Domingo Cañas, llamada Cuartel Ollagüe, luego en “Incomunicados” en Cuatro Álamos, y solamente un mes en el campo de Tres Álamos. »
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« Se trataba de una canción popular, bastante conocida que dice “Yo me pondré a vivir en cada rosa…” ¿la conocen? Era una canción con la que Cecilia y Flavio se habían enamorado. En Cuatro Álamos, Cecilia pedía que la sacaran al baño, y aprovechando que se encontraba más cerca de las piezas de los hombres, cantaba despacito desde la ventana esta canción con la esperanza de que Flavio la escuchara, de que al oírla, él supiera que ella estaba viva, que estaba bien y que pensaba en él. »
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Venceremos

Autor:
Claudio Iturra (letra) y Sergio Ortega (música)
Testimonio de:
Lucía Chirinos
Lugar y fecha:
Cárcel de Mujeres Buen Pastor, La Serena, octubre de 1973 - abril de 1974
« El párroco del Buen Pastor tocaba el acordeón. Tocaba tan lindo. Como yo tocaba piano, le pedí si me lo prestaba. “Se lo presto” me dijo. Yo empecé calladita a ensayar el “Venceremos”, “La Internacional”, la Canción Nacional y el Himno de los Carabineros. Nos enseñaban a todas el Himno de Carabineros, y yo lo sabía también por mi padre, que era oficial. »
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« Mientras cantábamos, los Carabineros comenzaron a caminar hacia el Penal. Seguramente estaban decididos a llamarnos la atención o algo peor. Rápidamente comencé a tocar los primeros acordes de la Canción Nacional. Cantamos a todo pulmón “Puro Chile es tu cielo azulado”. Cantamos con fuerza y coraje. Al oír el himno patrio, los Carabineros se detuvieron, se cuadraron y clavaron en medio del patio. Tuvieron que esperar hasta que termináramos el himno. Entonamos con rabia: “y el asilo contra la opresión”. En seguida cantamos el Himno de los Carabineros: “Orden y Patria es nuestro lema…”. Los carabineros se miraron y largaron a reír. Se devolvieron mientras nosotras seguíamos cantando, muertas de la risa. Nos abrazamos riendo, desahogadas. Luego nos fuimos a tomar una rica taza de té con pan pelado, convencidas de que la música también es un factor de unidad, de paz y amor. »
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Morning has broken

Autor:
Cat Stevens, basado en un himno tradicional gaélico, y letra de Eleanor Farjeon
Testimonio de:
Luis Cifuentes Seves
Lugar y fecha:
Campamento de Prisioneros, Estadio Nacional, septiembre - noviembre de 1973
« A la fecha del golpe de Estado de 1973, esta canción era mundialmente conocida y era tocada en las radios con frecuencia. Dado que las radios a transistores eran de reducido tamaño, muchas personas cayeron presas con estas en sus bolsillos y un número importante no fue requisado por los militares. De esta manera, en el Estadio era posible escucharlas, tanto para enterarnos de las noticias como para oír música. »
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« Yo tenía una sensibilidad particular por este tema y sigo teniéndola. Mientras yo era preso político en el Estadio, tuve la oportunidad de escucharlo en radios prestadas en varias oportunidades y debo señalar que me traía breves momentos de paz y agrado en circunstancias horrorosas, cuando la tortura y el asesinato eran sucesos de ocurrencia diaria. Esta canción y otras constituyeron pequeños oasis de cordura en medio de la locura criminal que nos regía. »
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Luchín

Autor:
Víctor Jara
Testimonio de:
anónimo
Lugar y fecha:
« Decían que si uno llegaba a la Cárcel de Isla Teja ya estaba a salvo. Pero una vez, cuando estábamos en las celdas, fusilaron a varios jóvenes que tenían entre 18 y 21 años. Al ver sus fotos, me pregunté por qué no estaba yo entre ellos. »
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« Hubo una noche muy animada. Uno de los universitarios sacó una flauta dulce y empezó a tocar una canción que parecía del Medio Oriente. En el suelo había enroscado un paño como si fuera una serpiente de trapo. »
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Canción del desaparecido

Autor:
Sergio Vesely
Testimonio de:
Sergio Vesely
Lugar y fecha:
« Varios de mis amigos y compañeros desaparecieron después de caer detenidos. La dictadura negaba conocer su paradero, pero yo sabía que mentían. Muchos de ellos estuvieron presos conmigo en los calabozos de Villa Grimaldi. Esta canción se cantó en una celda de la Cárcel de Valparaíso con un vigía parado al lado de la puerta, por si se acercaba algún gendarme. »
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« fustiga la mente de un hombre inocente. »
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We Shall Overcome

Autor:
Atribuida a Charles Albert Tindley
Testimonio de:
Alfonso Padilla Silva
Lugar y fecha:
« Cuando se cerró el campo de concentración que funcionó casi cinco meses en el Estadio Regional de Concepción, a comienzos de febrero de 1974, varios cientos de presos políticos fuimos trasladados a la Cárcel de Concepción, una de cuyas alas se transformó en campo de concentración. El 19 de febrero de ese año, comenzó el proceso ante un tribunal militar y unos siete u ocho compañeros pasamos a la Cárcel propiamente tal. »
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« Estas presentaciones estaban divididas en dos partes de unos 40 minutos cada una. En uno de ellos presentamos la Cantata Santa María de Iquique, pero ésa es otra historia. Con un grupo más pequeño, que llamamos “Los huevos duros” (aún no tengo claro de dónde y por qué el nombre), los domingos –cada dos semanas– a mediodía hacíamos “shows”, donde acompañábamos a quienes quisieran cantar lo que fuera. Pero ésta es también otra historia. »
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