El reloj

Autor:
Roberto Cantoral
Testimonio de:
Ana María Arenas

El día que fui capturada, luego de la primera sesión de torturas, pedí permiso para cantar un villancico cuyo nombre no recuerdo. Lo hice para darle a saber a una amiga presa en la Venda Sexy que yo también estaba allí.

Antes de ser apresadas, mi amiga y yo preparábamos ese villancico en el Coro Mozart, donde cantábamos. Ese coro era un rejuntado de miembros del Coro de Cámara de las Universidades de Chile, de la Católica y de la Técnica del Estado.

Éramos todos de izquierda y buscábamos tener un espacio seguro donde compartir música e ideas.

Luego del villancico, las demás compañeras en la Venda Sexy me pidieron que cantara más. Canté el bolero “El reloj”, que aprendí a través de la versión del trío Los Panchos.


Publicado: 24 agosto 2019


Reloj no marques las horas
porque voy a enloquecer
ella se irá para siempre
cuando amanezca otra vez.

Nomás nos queda esta noche
para vivir nuestro amor
y tu tic-tac me recuerda
mi irremediable dolor.

Reloj detén tu camino
porque mi vida se apaga
ella es la estrella
que alumbra mi ser
yo sin su amor no soy nada.

Detén el tiempo en tus manos
haz esta noche perpetua
para que nunca se vaya de mí
para que nunca amanezca.