El aparecido

Autor:
Víctor Jara
Testimonio de:
Pedro Mella Contreras

Cuando me sacaban a tratamiento de kinesiología, cantaba a todo volumen unos versos de la canción “El aparecido”:

“Hijo de la rebeldía / lo siguen veinte más veinte / porque regala su vida / ellos le quieren dar muerte”.

Me escuchaban los internos y gendarmes, unas 600 personas en total. Como la cárcel no tiene ventanas, se escuchaba todo.

Cantar era terapéutico y me servía para botar tensiones.

Con las canciones, uno daba a conocer lo que estaba pasaba en ese momento.

Por ejemplo, los versos que yo cantaba se relacionan con el hecho de que nosotros nos escapamos de ser ejecutados por la CNI.

Víctor Jara ya había fallecido, pero uno se apropia de la canción y la lleva a su propia historia.

Cuando escucho estas canciones ahora, me traslado a esa época. Son cosas que nos pasaron, y siempre hemos dicho que la memoria está viva.

Hasta el día de hoy, muchas cosas nos siguen marcando.

Somos sobrevivientes de una dictadura. Yo estoy vivo para contar lo que se vivió en ese período en Chile.

Lo hacemos por la memoria y para que nuestra juventud y las futuras generaciones sepan lo que pasó en Chile.

La historia tiene que ser contada como fue y queremos que no vuelva a ocurrir. ¡Con memoria, hay historia!


Publicado: 30 septiembre 2019


Abre sendas por los cerros
Deja su huella en el viento
El águila le da el vuelo
Y lo cobija el silencio.

Nunca se quejó del frío
Nunca se quejó del sueño
El pobre siente su paso
Y lo sigue como un ciego.

Correlé, correlé, correlá
Por aquí, por allí, por allá
Correlé, correlé, correlá
Correlé que te van a matar
Correlé, correlé, correlá.

Su cabeza es rematada
Por cuervos con garra de oro
Cómo lo ha crucificado
La furia del poderoso.

Hijo de la rebeldía
Lo siguen veinte más veinte
Porque regala su vida
Ellos le quieren dar muerte.