Pecador, ven al dulce Jesús

Autor:
Desconocido
Testimonio de:
anónimo
Lugar y fecha:

En una oportunidad llegó a Isla Teja un grupo de mujeres y hombres evangélicos que querían predicar. Los hicieron pasar al patio de visitas. Como los presos no teníamos nada más que hacer, fuimos a verlos.

Empezaron a instalar sus guitarras, bajos, teclados y baterías. Yo pensé: “esta cosa va en grande”. Cantaron sus canciones cristianas y alabanzas. En el público debíamos haber sido unos 150 presos más o menos, de un total de mil.

Cantaron “Pecador, ven al dulce Jesús” a dos y tres voces. Nosotros estábamos fascinados. Esa canción me estaba diciendo “ven a Él”. No me convertí al cristianismo ahí, pero ése fue el puente.

Pasó algo muy gracioso que me marcó para el resto de mi vida. Después que terminó la música uno de los evangélicos preguntó: “¿quién quiere recibir a Jesucristo como su Salvador?”. Un preso respondió: “¿pero, y si nos meten presos de nuevo?”. Todos nos largamos a reír. Había que buscar una válvula de escape.

Después del presidio no pude continuar mis estudios y se me cerraron todas las puertas para trabajar. Me fui a Argentina. Los dueños de casa eran evangélicos. Me invitaban siempre a la iglesia pero yo no quería.

Un día fui y al encontrarme con la música me recordé de la Cárcel. Pasé adelante y recibí al Señor. Hasta el día de hoy, soy cristiano evangélico.


Publicado: 13 enero 2018


Pecador, ven al dulce Jesús
y feliz para siempre serás
que si tú le quisieres tener
al Divino Señor hallarás.

Coro
Ven a Él, pecador
que te espera tu buen Salvador.

Si cual hijo que necio pecó
vas buscando a sus pies compasión
tierno hermano hallarás en Jesús
y tendrás en sus brazos perdón.

Si de enfermo te sientes morir
Él será tu doctor celestial
Hallarás en su sangre también
medicina que cure tal mal.

Ovejuela que huyó del redil
Vuelve ya a tu benigno Señor
En sus brazos llevada serás
por tan dulce y amante Pastor.