Hoy canto por cantar

Autor:
Nydia Caro y Riccardo Cerratto
Testimonio de:
Beatriz Bataszew Contreras
Lugar y fecha:

Yo nunca he sido una gran escuchadora de música. Sin embargo, antes del golpe escuchaba mucho la Nueva Canción, especialmente Quilapayún y Rolando Alarcón. También me gustaban las cumbias, para huevear. Bailábamos y nos entreteníamos. Por otro lado, y esto tiene más que ver con mi familia, siempre me ha gustado la música clásica, especialmente Tchaikovsky. Me produce cosas importantes. Me conmueve.

Cuando me detuvieron tenía 20 años y estudiaba ingeniería forestal. El primer centro de detención al que me llevaron fue la Venda Sexy. Había muchos compañeros y compañeras mías ahí.

En la Venda existía mucha música, y muy fuerte. Para mí eso era ruido, salvo una canción que tengo grabada, que es de la Nydia Caro: "Hoy canto por cantar". ¿Por qué la tengo en mi mente? Porque los dinos se reían con ella. Nos decían "canten", porque cantar era delatar. Para mí eso era una nueva agresión porque cuando ponían esa canción, y la ponían súper fuerte, era para instarte a colaborar. Ésa es la canción que yo recuerdo de la Venda Sexy. La escuché varias veces y es lo único que yo recuerdo como música.

El resto era ruido para mí porque yo estaba concentrada en otra cosa. Cuando yo me concentro, me concentro en silencio. Hago materialmente el silencio: cierro la puerta, me encierro. Pero en esa época me aislaba conmigo misma. Estaba concentrada en qué iba a decir, en qué no iba a decir. Ése era un período en el que estabas siempre alerta a lo que podía pasar, y mi tema era ése. Qué podía pasar en los interrogatorios, qué pasaba cuando llegaba gente. En eso estaba concentrada.

El ruido era fuerte pero yo estaba en la mía. Lo único que me hacía cambiar de ruido a música era esta canción. No tengo idea cuántas veces la escuché. Para mí era reiterativa.

Yo conocía esa canción desde antes, seguramente la había escuchado en algún lado, tal vez en una teleserie, no recuerdo bien. Pero en la Venda tenía un significado distinto: los guardias la cantaban, se mofaban, se reían de la situación en que nos encontrábamos. Entonces eso a mí me quedó grabado. Puede que haya vuelto a escuchar esa canción después.

La música tenía el sentido de ocultar los gritos y el trajín. Cualquiera que estuviera por los alrededores le llamaría la atención esta música puesta todo el día. Porque además tenemos que pensar que la cultura de esa época era bastante respetuosa del vecino: a nadie se le ocurría poner la música a todo chancho. Hoy día sí pasa esto. Yo creo que es el legado de la DINA a la sociedad y a sus sucesores. Es una paradoja, porque tú metías un ruido horrible durante el día pero igual estabas dando señales de algo distinto a lo que era nuestra cultura en ese tiempo en el país.

La historia de las presas políticas fue distinta a la de los hombres porque tuvo un énfasis muy fuerte en la violencia y tortura sexual. Hasta hoy esto ha sido negado y mirado con indolencia, desde la institucionalidad hasta las organizaciones de derechos humanos. Nosotras no obtuvimos ni obtendremos justicia.


Publicado: 13 septiembre 2016


Estoy vacía
no siento nada
no tengo ganas ni de hablar
y estoy cantando
me da pereza
abrir la boca
para decir lo mismo
que dijeron tantos
qué tontería
cantarle al mundo
pidiendo amor y que haya paz
en todas partes
si nadie escucha
lo que decimos
lo que pedimos
verso a verso los cantantes.

CORO
Por eso hoy canto sólo por cantar
sin un motivo de preocupación
que los problemas
son de cada cual
y cada cual ya tiene su canción
Hoy canto solamente por cantar
cantar aunque me duela el corazón
me da lo mismo el río que la mar
el norte, el sur, el frío, el calor.

Estoy vacía
no siento nada
no tengo ganas ni de hablar
y estoy cantando
me da pereza, abrir la boca
para decir lo mismo
que dijeron tantos
la gente quiere
oir canciones
para olvidarse
del dolor de nuestra tierra
de nada sirven
las ilusiones
si una canción
jamás podrá parar la guerra.