Los momentos

Autor:
Eduardo Gatti
Testimonio de:
Scarlett Mathieu

“Los momentos” era una canción que cantaban las compañeras que tenían a sus parejas presos al otro lado de Tres Álamos, o estaban prófugos o desaparecidos. Todas la cantábamos, pero era como el himno de ellas.

El “Himno a la alegría” de Beethoven era uno de nuestros himnos. Era importante por lo que representaba. Incluso le cambiamos la letra: “más allá de las estrellas” se convirtió en “más allá de las fronteras” porque muchas presas salían al exilio.

Cuando alguien salía expulsada, cantábamos el tango “Volver” de Carlos Gardel. También “No volveré” de Chabela Vargas, aunque era medio negativa.

Cantábamos mucho “Palabras para Julia” de Goytisolo e Ibáñez, “De cartón piedra”, “Lucía” y “Vagabundear” de Serrat, y “A los bosques” de Lavandenz.

Nos castigaban por cantar canciones que eran para ellos muy subversivas, como “Canción con todos” que popularizó Mercedes Sosa y dice “y anda en mi sangre un río / que libera en mi voz / su caudal”.

Yo cantaba “La joya del Pacífico” de Víctor Manuel Acosta con toda mi alma, aunque no conocía mucho Valparaíso.

Había una compañera muy querida que le encantaba el “Candombe para José”. Incluso pidió que para su funeral lo cantaran.

Cantábamos todas, las que cantaban bien y las que cantaban mal. Era algo de mucha comunión. Llegamos a ser 110 personas. Era muy significativo para los hombres escucharnos cantar. Ellos cantaban despacito o cantaban mal.


Publicado: 11 junio 2019


Tu silueta va caminando
con el alma triste y dormida
ya la aurora no es nada nuevo
pa’ tus ojos grandes y pa’ tu frente
ya el cielo y sus estrellas
se quedaron mudos, lejanos y muertos
pa’ tu mente ajena.

Nos hablaron una vez cuando niños
cuando la vida se muestra entera
que el futuro, que cuando grandes
ahí murieron ya los momentos
sembraron así su semilla
y tuvimos miedo, temblamos
y en esto se nos fue la vida.

Cada uno aferrado a sus dioses,
productos de toda una historia,
los modelan y los destruyen
y según eso ordenan sus vidas
en la frente les ponen monedas
en sus largas manos les cuelgan
candados, letreros y rejas.