We Shall Overcome

Autor:
Atribuida a Charles Albert Tindley
Testimonio de:
Alfonso Padilla Silva
Lugar y fecha:

Cuando se cerró el campo de concentración que funcionó casi cinco meses en el Estadio Regional de Concepción, a comienzos de febrero de 1974, varios cientos de presos políticos fuimos trasladados a la Cárcel de Concepción, una de cuyas alas se transformó en campo de concentración. El 19 de febrero de ese año, comenzó el proceso ante un tribunal militar y unos siete u ocho compañeros pasamos a la Cárcel propiamente tal.

Allí nos encontramos con unos 130 presos políticos, que pronto llegaron a una cifra más o menos estable de 160. Allí estábamos los ya condenados o los que se encontraban en proceso. Los presos comunes eran unos 500 y estaban, por cierto, en otras dependencias del recinto.

Entre estos presos políticos había tres o cuatro que tocaban muy bien guitarra. No era mi caso, pero sí sabía lo suficiente como para empezar a hacer clases del instrumento. Durante varios meses tuve unos 60 “alumnos” de guitarra. Los más entusiastas, por cierto, eran los más jóvenes, que practicaban intensamente. Con los que más aprendieron,  formé un grupo de nueve integrantes con el cual presentamos entre 1974 y 1975 cuatro “conciertos”.

Estas presentaciones estaban divididas en dos partes de unos 40 minutos cada una. En uno de ellos presentamos la Cantata Santa María de Iquique, pero ésa es otra historia. Con un grupo más pequeño, que llamamos “Los huevos duros” (aún no tengo claro de dónde y por qué el nombre), los domingos –cada dos semanas– a mediodía hacíamos “shows”, donde acompañábamos a quienes quisieran cantar lo que fuera. Pero ésta es también otra historia.

Con el grupo que formamos a fines de 1974, decidimos presentarnos en la Navidad de 1974 en uno de los dos patios de visita de la Cárcel de Concepción. Construimos un escenario, tuvimos sistema de altoparlantes y nos visitó el Teatro Caracol, que presentó una obra breve.

En esa ocasión nuestro recientemente formado grupo musical (sin nombre) presentó el siguiente programa: “Soy del pueblo”, de Carlos Puebla; “El aparecido”, de Víctor Jara; “Los pueblos americanos”, de Violeta Parra; “Vamos a Serchil”, de Leopoldo Ramírez (Guatemala); “Del Norte vengo, Maruca”, de Ángel Parra (aunque otras fuentes dicen que es de su madre); “Villancico nortino” (tradicional); y, finalmente “We shall overcome”,  nacida entre los años 50 y 60 en Estados Unidos, en los marcos del movimiento de los afroamericanos por sus derechos civiles. En la Cárcel la conocimos en versión de Joan Báez. La cantamos en inglés y, por cierto, explicamos su contenido y significado.

Víctimas recordadas en este testimonio:


Publicado: 12 diciembre 2014


We shall overcome someday;
Oh, deep in my heart, (I know that) I do believe,
We shall overcome someday.

We'll walk hand in hand, we'll walk hand in hand,
We'll walk hand in hand someday;
Oh, deep in my heart, I do believe,
We shall overcome someday.

We are not afraid, we are not afraid,
We are not afraid today;
Oh, deep in my heart, I do believe,
We shall overcome someday.

We shall live in peace, we shall live in peace,
We shall live in peace someday;
Oh, deep in my heart, I do believe,
We shall overcome someday.