374 resultados se encontraron para «Por qué llora la tarde»


Por qué llora la tarde

Autor:
Antônio Marcos. Popularizada en Chile por Claudio Reyes
Testimonio de:
Carolina Videla
Lugar y fecha:
« Mi período de prisión política se dio en el último año de la dictadura después que había ganado el No. Salí en libertad por “falta de méritos”, luego de un año y medio de presidio. »
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« Por qué llora la tarde »
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No soy de aquí (A mi compañera)

Autor:
Facundo Cabral, con letra modificado por un preso político
Testimonio de:
Alfonso Padilla Silva
Lugar y fecha:
« El coro cantó también una pieza “A mi compañera”, con la música de “No soy de aquí, ni soy de allá”, de Facundo Cabral. No recuerdo quién escribió el texto. Pero así es como la anoté en uno de los diez cuadernos en los que recopilé canciones durante mi detención. »
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« que siempre entonas en la tarde, callada, »
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Échame a mí la culpa

Autor:
José Ángel Espinoza, alias Ferrusquillo
Testimonio de:
Marcia Scantlebury
Lugar y fecha:
« Siempre me conmovieron las canciones mexicanas. Y una de ella en especial. Por eso, mientras compartía una celda con Miriam, una chica joven de las Juventudes Comunistas que la DINA había detenido panfleteando en la calle, matábamos las horas en forma organizada para no dejarnos llevar por la depresión y la angustia de un destino que no conocíamos. »
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« Ya que a Miriam también le gustaba la música, una de las actividades que habíamos planificado era cantar en la tarde. En un pedazo de papel higiénico yo le había copiado una estrofa de “Échame a mí la culpa”, para que la aprendiese y pudiésemos entonarla juntas. »
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Himno Nacional de Chile

Autor:
Eusebio Lillo y Ramón Carnicer
Testimonio de:
Eduardo Ojeda
« Llegamos a Isla Dawson el 11 de septiembre, en la tarde. Sabíamos que nos habían detenido en la mañana y nada más. Llegamos al primer campamento, llamado Compingin. La música nos acompañó todo el tiempo en la isla. De partida las canciones milicas que teníamos que cantar. Si llegaban presos del Pudeto, había que cantar el himno de ese regimiento. También había que aprenderse los himnos de Cochrane y de Telecomunicaciones. Los infantes decían: “acá está el himno, en la tarde tienen que sabérselo de memoria”. »
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Tristeza

Autor:
Hermanos Núñez
Testimonio de:
Germán Larrabe
« Canción muy triste, interpretada a menudo por padres con hijos pequeños. »
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« No me pregunte niño, por qué mi llanto, »
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Candombe para José

Autor:
Roberto Ternán
Testimonio de:
Sara De Witt
Lugar y fecha:
« Era septiembre de 1976 cuando estábamos en La Barraca en Tres Álamos. No recuerdo cuántas mujeres estábamos detenidas entonces. Creo que éramos cerca de un centenar. »
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« Aun recuerdo esos momentos tan intensos, cuando cantamos muchas canciones.  Mirando hacia el cielo, comenzamos a cantar “Candombe* para José”, que nosotros llamábamos “El Negro José”. Yo entendía esta canción como algo nuevo y diferente entre las que usualmente cantábamos, me parecía entonces más contemporánea y me hacía sentir en contacto con mi gente fuera del campamento. Las estrofas “en un pueblo olvidado no sé por qué”  tenían relación sobre cómo yo me sentía en esos momentos. »
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Hoy canto por cantar

Autor:
Nydia Caro y Riccardo Cerratto
Testimonio de:
Beatriz Bataszew Contreras
Lugar y fecha:
« Yo nunca he sido una gran escuchadora de música. Sin embargo, antes del golpe escuchaba mucho la Nueva Canción, especialmente Quilapayún y Rolando Alarcón. También me gustaban las cumbias, para huevear. Bailábamos y nos entreteníamos. Por otro lado, y esto tiene más que ver con mi familia, siempre me ha gustado la música clásica, especialmente Tchaikovsky. Me produce cosas importantes. Me conmueve. »
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« En la Venda existía mucha música, y muy fuerte. Para mí eso era ruido, salvo una canción que tengo grabada, que es de la Nydia Caro: "Hoy canto por cantar". ¿Por qué la tengo en mi mente? Porque los dinos se reían con ella. Nos decían "canten", porque cantar era delatar. Para mí eso era una nueva agresión porque cuando ponían esa canción, y la ponían súper fuerte, era para instarte a colaborar. Ésa es la canción que yo recuerdo de la Venda Sexy. La escuché varias veces y es lo único que yo recuerdo como música. »
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Qué dirá el Santo Padre

Autor:
Violeta Parra
Testimonio de:
María Cecilia Marchant Rubilar
Lugar y fecha:
Cárcel de Mujeres Buen Pastor, La Serena, septiembre de 1973 - enero de 1974
« Cantábamos canciones que estaban de moda en esa época. Cantábamos “Qué dirá el Santo Padre”, la parte que dice “Qué dirá el Santo Padre que vive en Roma… que le están degollando a su paloma…” a cada rato, por ejemplo cuando llevaban a alguien al Regimiento Arica, que era un centro de torturas. También cantábamos “La Golondrina”, que era muy simbólica, porque aún estando detenidas podíamos “volar”, nuestros pensamientos iban más allá de la cárcel… »
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« La cueca tradicional no tiene sentido.  No sé por qué miéchica, cuando la escucho la asocio siempre a Los Huasos Quincheros, y para mí ellos son nefastos. La gente siempre quiere estas cuecas tradicionales. El ocho, la vuelta… tienes que bailar la cueca obligadamente así, es como demasiado cuadrado y eso a mí no me encaja. La cueca chora es bonita y se baila de otra manera.  Hace poco tiempo atrás fui a un acto en Villa Grimaldi y el conjunto Las Pecadoras cantaron cuecas choras, esas sí eran muy buenas. »
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Eran tres alpinos

Autor:
Desconocido. Canción infantil, tradicional española
Testimonio de:
María Cecilia Marchant Rubilar
Lugar y fecha:
Cárcel de Mujeres Buen Pastor, La Serena, septiembre de 1973 - enero de 1974
« Adaptamos esta canción e hicimos una obra de teatro con ella. Cada una de nosotras era un personaje.  En esto ocupamos bastante tiempo. Presentamos la obra entre nosotras, en los dos hogares de la cárcel: el Regina Coellys y el Alborada.  El Alborada era parte del Buen Pastor pero no del recinto carcelario.  En el Alborada había también presas políticas. »
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« Estando presa nunca se pierde la esperanza.  Sabíamos que en algún momento íbamos a salir.  Yo creo que ninguna de las que estaba ahí tenía algún cargo para estar detenida.  El Golpe de Estado fue una cosa horrenda que pasó en este país. No hay derecho que te encarcelen por ideas, por querer un mejor país, más solidario, más justo, con más esperanzas… Dentro de la cárcel haces todo lo posible por sobrevivir.  Bajo la tortura, bajo la presión, bajo el encierro, se trata de hacer lo posible por salir.  Y creo que eso fue lo que hicimos nosotras, tratar de salir adelante, de salir con vida. »
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Candombe para José

Autor:
Roberto Ternán
Testimonio de:
Amelia Negrón
Lugar y fecha:
« Estábamos en el Pabellón 1. A alguna de nosotras se le ocurrió la idea, no recuerdo quién. ¡Éramos tantas y nos pasábamos el día inventando y creando cosas! »
[...]
« En un pueblo olvidado no sé por qué
Y su danzar de moreno me dejó ver
En el pueblo lo llamaban Negro José
Ánimo Negro José.
 »
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